Ruvix en la Prensa

20

May - 2016

5 Tips que te garantizan éxito en la planificación financiera

Viernes, 20 de Mayo de 2016

Diario LaComuna

La palabra planificación se define como los esfuerzos que se realizan a fin de cumplir objetivos y hacer realidad diversos propósitos. En el caso de la planificación financiera, se trata de un proceso que exige respetar una serie de pasos que se definen desde el inicio, con el propósito de alcanzar diferentes objetivos relacionados con el dinero, ya sea disminuir la deuda, aumentar los ahorros, invertir, adquirir un bien de elevado costo, entre otros.

 

Si fueras el capitán de un barco y tuvieras que llegar a puerto, seguramente no podrías hacerlo sin tus cartas de navegación o un GPS. Del mismo modo, si quieres lograr tus metas financieras deberás elaborar un mapa o una guía que te lleve hacia ellas. A eso llamamos “plan financiero”, a la hoja de ruta que te facilitará la toma de decisiones para alcanzar con éxito tus objetivos.

 

El primer paso consiste en definir unas metas financieras realistas y alcanzables. Este es el momento ideal para comenzar a hacer la lista de lo que quieres lograr financieramente hablando, para mejorar tu calidad de vida y la de tu familia. A continuación vamos a ver cómo puedes hacer que esos deseos se conviertan en realidad.

 

1. Define buenas metas financieras:

Definir buenas metas es un aspecto clave:

 

a) Específica: No debe ser ambigua o prestarse a interpretaciones.

b) Cuantificable: Debe estar definida, con un monto específico ya sea en porcentaje o número entero.

c) Relevante: Debe tener una consecuencia directa en tu situación personal, sea o no esta una consecuencia financiera.

d) Alcanzable: Es imprescindible que sea aterrizada, sino se trataría de un sueño.

e) Plazo definido: Tu meta, y por lo tanto tu plan para alcanzarla debe estar acotadas en el tiempo.

 

2. Organiza tus metas según el plazo en que quieras conseguirlas:

Para elaborar un plan financiero personal debes dividir las metas financieras que te has propuesto conseguir en tres rangos de tiempo: corto plazo (de aquí a 1 año); mediano plazo (de 1 a 5 años); y largo plazo (de 5 años en adelante). Por ejemplo, una meta financiera a corto plazo puede ser “ahorrar para las vacaciones de verano”; una de mediano plazo puede ser “ahorrar dinero para cambiar el auto o seguir estudiando”; y una de largo plazo puede ser “aumentar nuestro patrimonio en un 50% o ahorrar para la jubilación”.

 

3. Ordena tus metas según su importancia:

 

Ahora que ya tienes tus metas organizadas según el rango de tiempo asignado a cada una, te invitamos a que las ordenes según su relevancia. Para que no pierdas motivación y a la vez logres tus objetivos financieros, recuerda que las metas deben significar algo para ti, ser importantes para tu bienestar o el de tu familia y resultar coherentes entre sí. Por ejemplo, si uno de tus objetivos financieros es ahorrar dinero para comprar el último modelo de un smartphone y quieres colocarlo en el primer lugar de la lista, considera que, aunque tal vez signifique mucho para ti, puede que no sea importante para el bienestar de tu familia. También es posible que perjudique alguna otra meta más relevante a mediano plazo, que no podrás conseguir por no contar ya con ese dinero.

 

4. Calcula el costo de cada meta:

Para planificar nuestras finanzas debemos conocer cuánto nos costará cada meta. Así podrás valorar el esfuerzo que debes llevar a cabo para alcanzarlas. Por ejemplo, si una meta financiera es ahorrar $1.000.000 para ir dentro de un año de vacaciones al Caribe, calcula que una de las formas de lograrlo es ahorrando $83.333 por mes.

 

5. Identifica los recursos y planifica las acciones:

Ahora que ya tienes claro lo que deseas y cuánto necesitas para conseguirlo, estás listo/a para comenzar a delinear tu plan financiero. Sin embargo, recuerda que estás armando un plan a largo plazo, por lo que debe ser dinámico y flexible para tener en cuenta que tus necesidades y deseos variarán a lo largo del tiempo.

Empieza identificando todos tus recursos presentes; es decir, cuánto ganas por mes y de dónde proviene tu dinero. Haz un presupuesto a un año en el que figuren todos tus ingresos y tus gastos mensuales, para que tengas claro el destino de tu dinero. A tu presupuesto agrégale las columnas de tus metas financieras y calcula cuánto dinero deberías destinar mensualmente para poder cumplir con ellas. Si descubres que no te sobra dinero para destinar a tus metas, identifica dónde puedes recortar gastos.

Piensa que ese ahorro podrás destinarlo al logro de tus objetivos. Si a pesar de haber cumplido con el punto anterior aún no es suficiente, busca fuentes de ingresos adicionales. Y recuerda que siempre debes incluir “un fondo para invertir”, dentro de tus objetivos, porque es lo que te ayudará a evitar que tu dinero pierda valor y siga creciendo a lo largo del tiempo, permitiéndote cumplir tus metas financieras a mediano y largo plazo.

 

Llevar a cabo un plan financiero requiere esfuerzo y determinación, pero recuerda que siempre “es mejor renunciar a algunas horas de sueño que renunciar a tus sueños”.