Ruvix en la Prensa

30

May - 2015

Conozca los instrumentos de inversión recomendados para poner a nombre de un hijo

Sábado, 30 de mayo de 2015

 
Economía y Negocios
 

El Mercurio
 
El más tradicional es la libreta de ahorro, pero los expertos dicen que la tendencia se ha movido a crear portafolios diversificados con instrumentos de renta fija y acciones. Esta práctica es muy útil como forma de ahorro porque tiene un objetivo claro, como por ejemplo, financiar la educación de los hijos.

 

Asociar una inversión a un hijo recién nacido puede ser una buena manera de apoyarlos no solamente con un patrimonio inicial, sino que también para que ellos puedan entender el beneficio que trae consigo el ahorro y la inversión.

 

En el mercado existe una cantidad importante de instrumentos de inversión que se pueden contratar a nombre de los hijos como forma de ahorro a largo plazo. El más tradicional, según Milenko Mitrovic, de Octogone, es la libreta de ahorro, sin embargo, la tendencia que décadas atrás era una costumbre, hoy ha cambiado bastante ya que muchas personas están optando por crear portafolios diversificados con instrumentos de renta fija y/o acciones.

 

Sergio Tricio, gerente general de Truvix, considera la práctica como recomendable. “Primero que todo es ahorro, además tiene un objetivo claro, que puede ser financiar la educación de los hijos, y por último en el largo plazo la rentabilidad es exponencial, es decir, los intereses se obtienen sobre intereses, como una bola de nieve que en el largo plazo se amplifica enormemente”, explica.

 

Solo a modo de ejemplo, dice Tricio, si a un niño se le deposita $1 millón cuando nace y se deja ese dinero por un lapso de 65 años hasta su jubilación, ese monto podría convertirse en más de $80 millones, sin considerar la inflación.

 

Víctor Perl, jefe de inversiones de Vicapital, señala que la opción de asociar una inversión a un hijo recién nacido supone un horizonte largo, por lo menos de 18 años. “En plazos largos, el tiempo diversifica el riesgo: vale la pena correr más riesgos porque hay más tiempo para recuperarse de eventuales pérdidas y las rentabilidades esperadas son mayores”, indica Perl. Por esto, recomienda comenzar con un portafolio de inversión de un perfil de riesgo más alto (más renta variable que fija) y bajar el riesgo a medida que pasa el tiempo. “Por ejemplo, si se hubieran invertido $100 hace 18 años, solo en UF hoy la persona tendría $182; en acciones chilenas (IPSA) $346, y en acciones de EE.UU. (S&P 500), $498”, aseguran en Vicapital.

 

El grueso de la oferta

 

Los expertos coinciden en que hoy la alternativa más atractiva es un portafolio enfocado en acciones, las cuales han tenido un positivo rendimiento en 2015. “Hay que tener presente el significativo horizonte de inversión, por lo que una estrategia diversificada y enfocada en acciones, combinada con una buena selección de empresas puede ser la mejor forma de iniciar el patrimonio de un recién nacido”, señala Mitrovic. Asimismo, Víctor Perl agrega que un portafolio con este fin debe estar bien diversificado en instrumentos o fondos de renta fija y renta variable en Chile y en el extranjero, privilegiando eso sí la renta variable. “Si los fondos están destinados a usarlos en el país, privilegiar la inversión en Chile (pesos y UF); si están destinados a ser usados fuera de Chile (por ejemplo para pagar un posgrado en el exterior) es mejor tener más inversión extranjera en dólares”, dice.

 

Mitrovic explica que si se considera como ejemplo el caso del IPSA, este ha rentado de forma anualizada un 11,36% los últimos 18 años. “En términos simples, la persona al cumplir los 18 años tendría cinco veces lo que inicialmente se invirtió al nacer”, dice.

 

A continuación se presentan algunas de las opciones que recomiendan los expertos para apostar a largo plazo. Para la mayoría de ellas, es necesario que el hijo, sea un recién nacido o más grande pero menor de edad, tenga cédula de identidad y que ambos padres se presenten al momento de concretar la inversión.

 

AFP y Cuenta 2: Afiliar voluntariamente a un hijo recién nacido a una AFP es una buena opción pensando en el futuro, dice Alfredo Harz, gerente de Inversiones de Sartor Investments. Y es que, por ejemplo, si se ahorra un monto de $10 mil a nombre del niño al mes y considerando la rentabilidad anual promedio del fondo E (menor riesgo) de las AFP, la cual alcanza los 5,15% deflactado por inflación, considerando un plazo de inversión de 18 años se alcanzaría un monto aproximado de $3.423.520. Asimismo, si la cifra de ahorro aumentara a $50 mil, el monto aumentaría considerablemente a $17.117.603. “Eso sí, hay que descontarle la rentabilidad promedio por administración que asciende a un 0,47% anualmente en la AFP más barata”, dice Harz. El trámite para hacer esta inversión es muy simple: sacarle cédula de identidad al hijo y luego registrarlo en el sistema Previred como afiliado voluntario. Posteriormente, si se requiere realizar retiros, se debe crear una cuenta 2 de AFP.

 

Fondos Mutuos: Es una buena manera de ahorrar al contar con muchas alternativas, aunque con altos costos de administración, dicen expertos, que en el largo plazo afectan la rentabilidad de manera significativa. En este caso pueden invertir menores de edad, pero deben firmar los padres en conjunto el contrato. La rentabilidad de los FFMM dependerá de dónde se invierta, pero debería ser un retorno algo menor que en la AFP, ya que los costos de administración son más elevados, señala Tricio.

 

Acciones: Operan de manera similar a los FFMM, sin embargo, en este caso para que sea un vehículo de inversión atractivo se necesita de la diversificación (a lo menos cinco acciones), por ende implica un mayor monto inicial. Además, se debe monitorear constantemente la evolución de las acciones a mantener en cartera. “Realizando una simulación con años de ganancias y pérdidas, es decir, mayores fluctuaciones, en el largo plazo se obtendría una rentabilidad similar o incluso levemente inferior a invertirla en el Fondo A de las AFP”, dice Tricio. De acuerdo a Harz, de Sartor Investments, no hay ningún trámite especial para asociar un portafolio de acciones a un menor de edad: solo se debe mostrar la libreta de familia cuando se abre la cuenta en la corredora, ya que si se reciben dividendos, hay una OPA o hay ganancias, son los padres quienes reciben esos dineros mientras sea un niño.

 

Libreta de ahorro: El clásico instrumento de BancoEstado está en vías de extinción, por la baja rentabilidad y los costos asociados. Hoy en día este lugar lo ha venido a suplir los Fondos Mutuos, coinciden los expertos. Para abrir una se requiere presentar la cédula de identidad del niño, un monto mínimo de apertura de 0,5 UF y no tener otra cuenta de ahorro a nombre del hijo.

 

Propiedades: Es una buena opción, pensando en un pie relativamente bajo y que se pague en el tiempo con el arriendo de la propiedad. A esto se agrega algo muy atractivo, que es el seguro de desgravamen. Si el propietario (padres) se muere, el inmueble queda de inmediato pagado y se hereda a los hijos. Eso sí, al momento de hacer la compra, el menor no podrá acceder al 100% del título de la propiedad por no poseer ingresos. En este caso se podría multiplicar por seis u ocho veces la inversión inicial en 18 años.

 

Seguro universitario: Es un producto muy de moda, precisamente por lo que significa el futuro de los niños. Se ve atractivo, pero en términos de rentabilidad es poco eficiente como alternativa de ahorro e inversión, porque los costos son elevados ya que los ahorros generalmente se invierten en FFMM (altos costos de administración), coinciden los analistas financieros. Las aseguradoras ofrecen el producto para menores de edad y universitarios, con el visto bueno de los padres.

 

ASOCIAR UNA INVERSIÓN A UN HIJO RECIÉN NACIDO IMPLICA UN HORIZONTE DE AL MENOS 18 AÑOS, DONDE EL RIESGO SE DIVERSIFICA: VALE LA PENA CORRER MÁS RIESGOS PORQUE HAY MÁS TIEMPO PARA RECUPERAR PÉRDIDAS.

 

0,5 UF es el monto mínimo  exigido para abrir una “Libreta de Ahorro Niño” de BancoEstado. Se debe presentar la cédula de identidad del menor y certificado de nacimiento.