Ruvix en la Prensa

18

Nov - 2016

El desplome del ‘Fondo E’

Viernes 18 de Noviembre de 2016

 

Diario Pyme

 

Habitualmente, los instrumentos de inversión más conservadores como la renta fija, se tienden a percibir como algo 100% seguro y libre de pérdidas.

 

Esas afirmaciones no pueden estar más lejos de la realidad, ya que los instrumentos de renta fija, al igual que las acciones, también sufren fluctuaciones en el tiempo, con una gran diferencia: las variaciones en sus precios son considerablemente inferiores a los precios de las acciones (menor volatilidad), que en definitiva se traduce en un menor riesgo.

 

¿Y cuáles son los factores que inciden al momento de invertir en renta fija? Muchos factores económicos como la inflación, el crecimiento, las tasas de interés, entre otros. Durante los últimos 3 años la renta fija ha gozado de una gran demanda porque el crecimiento económico en el mundo ha sido decepcionante y la inflación ha sido prácticamente inexistente, lo que le ha permitido al Fondo E obtener un retorno promedio anual en los últimos 3 años del 8,37%.

 

Esa rentabilidad ha sido muy superior a otros períodos considerados más “normales”, de hecho, ha sido ampliamente debatido a nivel global que podríamos estar en medio de una “burbuja” en la renta fija. Adicionalmente el mercado de renta fija chilena tuvo un exceso de demanda en las últimas semanas por los llamados a cambiarse al Fondo E, lo que generó una demanda exagerada y anormal.

 

Lo que en definitiva ha pasado en los últimos días es que la elección de Donald Trump como presidente de los EEUU generó un aumento violento en las expectativas de inflación y se esperan tasas de interés más elevadas en el futuro, lo que provocó una caída muy fuerte de la renta fija, afectando al Fondo E.

 

Como suelen funcionar los mercados ante noticias inesperadas, podemos ver mucho ruido en períodos cortos de tiempo, sin afectar las rentabilidades a largo plazo. Por la misma razón, el Fondo E debería recuperarse en las próximas semanas y finalizar el año con rentabilidades en torno al 6%, que estaría en línea con su comportamiento habitual en el largo plazo.