Ruvix en la Prensa

19

May - 2016

Las finanzas en las distintas etapas de tu vida

Jueves, 19 de Mayo de 2016

 

Tu Medio

 

Las Finanzas nunca serán iguales a lo largo de las etapas de la vida. Las necesidades económicas cambian en función a la etapa en la que nos encontramos, por ese motivo, es importante comprender en qué momento estamos y realizar una planificación financiera. A continuación les presentamos las principales fases o ciclos económicos por los que pasará una persona a lo largo de su vida.

 

Adulto Joven (20 a 30 años): Está en la transición entre los estudios y los primeros trabajos remunerados. Esta es una etapa difícil, porque probablemente tienen la mayor capacidad de ahorro, pero se contrapone con la independencia y las ganas de disfrutar de los ingresos. Por eso es probablemente la etapa más importante para generar un hábito de ahorro, por pequeño que sea y de esa forma sentar una base sólida para las grandes adquisiciones como: el primer auto, un inmueble, estudios o viajes.

 

Madurez (30 a 45 años): salto profesional, peak de ingresos, aumento considerable de gastos. En el inicio de esta etapa es muy probable que aumenten los gastos por la llegada del matrimonio, los hijos y por consiguiente un lugar donde vivir más amplio.

Si no existe el hábito del ahorro, se hace mucho más difícil comenzar en esta etapa y la gran mayoría de las personas, comienza una estrecha pero dificultosa relación con su ejecutivo bancario, las tarjetas y línea de crédito, junto a la continua llegada al correo electrónico de ofertas de créditos. Con la llegada de los hijos y la consolidación de los bienes, aceptan gustosamente a los ejecutivos de seguros, para resguardar la educación de sus hijos, su casa, salud y el futuro de tu familia. A mayores gastos, aumenta la carga de trabajo y por lo tanto sienten que se merecen ciertos gustos. La competencia es incesante y el auto más caro o el viaje más exótico puede introducirlos en un círculo vicioso difícil de salir. Es importante tener en consideración que en esta etapa de la vida, para muchos profesionales es el peak de sus carreras, ya que posteriormente, ante cualquier contratiempo, el encontrar trabajo se hace mucho más difícil.

 

Consolidación y gasto (45 a 65 años): llega la hora de prepararse para el retiro. Esta es una etapa de la vida en que el reloj comienza a jugarnos en contra, ya que se acerca a pasos agigantados la jubilación y en muchos casos, nos damos cuenta de que es tarde y que con los fondos ahorrados en nuestra AFP, la pensión estará a años luz de nuestros actuales ingresos. En esta etapa no se pueden asumir riesgos excesivos, ya que el tiempo de recuperación ante un indeseado shock económico (Ej. 2008), podría echar por la borda, años de sacrificio. En esta etapa el ingreso disponible puede aumentar considerablemente, ya que poco a poco, aunque cada día más tarde, los hijos se independizan, disminuyen los gastos y vuelve a aumentar la capacidad de ahorro. Es el momento de recuperar el tiempo perdido en materia de ahorro e inversión y como ya se han hecho las tareas, probablemente sea también el momento de planificar la sucesión, si es que no quieren regalar gran parte de su patrimonio al Fisco.

 

Jubilación: (65 años en adelante) ya disfrutó pero aún queda mucho más. Pensar en hacer crecer sus fondos de manera exponencial ya no debe ser una preocupación, la renta fija y preservación del capital es el lema. Esta etapa de la vida, como se comenta día a día en los medios de comunicación, se hace más larga, por lo tanto, la planificación financiera ideal es que por medio de sus inversiones y rentas, logre cubrir sus gastos.

Muchos pueden quedar absolutamente deprimidos con esta descripción del ciclo de vida. Siempre pensando en el futuro, postergando gastos y gustos, una vida que puede parecer aburrida. Pero precisamente, lejos de esta idea, la importancia de la planificación financiera es entender que se puede hacer de todo, viajar, gastar en gustos, salidas a comer, un mejor lugar donde vivir, etc. Para avanzar de la manera adecuada con las finanzas, sin gastos financieros excesivos y con la tranquilidad que le otorga una adecuada planificación, todo es posible y con un mayor nivel de felicidad.